Sebastían Gili
Sebastián Gili Vives (1811–1894) fue un sacerdote mallorquín que dedicó su vida al cuidado de los más vulnerables, especialmente niños y mujeres en situación de abandono. Su profunda sensibilidad y compromiso cristiano le llevaron a fundar, en 1859, nuestra congregación de las Agustinas Hermanas del Amparo, con el deseo de ofrecer un hogar lleno de ternura y dignidad a quienes más lo necesitaban.
Un corazón al servicio
de los más frágiles
Como director de la Inclusa, el Hospital General y la Casa de Misericordia de Palma, el padre Sebastián transformó estos espacios en lugares de cuidado humano y evangélico. Su acción durante la epidemia de cólera de 1865 y su cercanía constante a los pobres son prueba de su vida entregada. Su espiritualidad agustiniana y su amor activo dieron forma a nuestra congregación que hasta hoy sigue acompañando a los más frágiles.
