María nos cuenta su experiencia del Jubileo

agosto 3, 2025

El Jubileo de los Jóvenes, celebrado en Roma, fue para mí una experiencia que dejó huella en mi corazón. Sólo pude estar dos días, y uno de ellos fue la vigilia con el Papa León XIV, donde sentí que el Señor me regalaba un tiempo de gracia intensa, un tiempo para crecer en la fe y en el seguimiento de Jesús.

Lo que más me impresionó fue la fuerza y la ilusión de tantos jóvenes reunidos en torno al Papa. En un mundo que tantas veces parece dominado por la indiferencia, por el egoísmo y por tantas dificultades, nosotros pudimos mostrar que la fe sigue viva, que los jóvenes queremos seguir a Cristo y que no tenemos miedo de hacerlo juntos. Ese ambiente de fraternidad y de esperanza me llenó de alegría y me hizo sentir parte de una Iglesia viva.

El testimonio del Papa, su cercanía, su palabra sencilla y profunda me encantaron, y me gustó ver como es un buen pastor que nos conduce hacia Cristo. También la misa del día siguiente fue un gran regalo. Celebrarla junto a tantos hermanos y con el Papa presidiendo fue como un anticipo del cielo, un recordatorio de que la Eucaristía es siempre el encuentro con el Amor que nunca nos abandona.

A la vuelta, en mi vida cotidiana tengo la certeza de que el Señor está siempre a mi lado. Este Jubileo me ha dado fuerzas nuevas para afrontar las dificultades, para vivir con más confianza y para anunciar con alegría que Jesús es el que da sentido a nuestra vida.

María Villalonga 

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